The Humanity Star

Este satélite “parpadeante” ha sido creado por la empresa Rocket Lab, y pretende ser una llamada a la reflexión, un recordatorio para nos preocupemos de las demás personas y de nuestro planeta. El CEO de la empresa, Peter Beck, pretende generar un sentimiento de conexión entre todas las personas. Por supuesto, esta iniciativa ha recibido también críticas, debido a que su finalidad no es científica y puede ser interpretado como “poner una valla publicitaria en el cielo”.

The Humanity Star, cortesía de Rocket Lab

Desde su página web (link más abajo) podéis seguir su trayectoria y saber cuándo será visible desde donde os encontráis.

Sobre la relación entre influencers y anunciantes

En los últimos días estamos viendo cómo hay influencers que intentan conseguir servicios gratis a cambio de realizar una promoción de los mismos en redes sociales o blogs. Y cómo algunos de los interpelados demuestran su imaginación o su mala educación -según los casos- al verse ofendidos por tales sugerencias).

Bloggero

Así que he pensando en establecer una serie de consejos tanto para influencers como para los anunciantes.

En qué deben fijarse los anunciantes:

  1. ¿lleva suficiente tiempo en las redes, o es un recién llegado?
  2. ¿cuál es su número de seguidores y, sobre todo, cómo son esos seguidores?
  3. ¿domina su medio? Si es un blogger, ¿sabe escribir? Si es un instagramer, ¿sabe hacer atractivo nuestro producto con sus fotografías y comentarios?
  4. ¿cuánto tiempo va a estar esa promoción vigente; va a ser visible durante días, meses…?
  5. ¿estamos comprando publicidad o estamos simplemente enviando una muestra para evaluación? Si es publicidad, tenemos mucho que decir sobre lo que se escriba sobre nuestros productos, si es una muestra para evaluación, debemos saber que esa evaluación podría ser negativa.
  6. ¿El blogger/instagramer/etc es honesto? ¿Deja claro en su contenido que se trata de una muestra que le han enviado o una publicidad que le han contratado?

Y para los influencers (o similar):

  1. ¿aporta algo a tus lectores/seguidores esa colaboración?
  2. ¿es una colaboración con la que te sientes en sintonía?
  3. ¿es una colaboración con la que tu blog/cuenta de instagram/etc está en sintonía?

Estos tres mandamientos se resumen en uno: ¿podrías haber escrito ese post a cambio de nada?

El mono del Anís del Mono y Charles Darwin

Anís del Mono es una marca de anís de Badalona (Cataluña, España). La imagen que aparece en sus botellas es icónica:

Anis del Mono.JPG
De Gordito1869Trabajo propio, CC BY 3.0, Enlace

Sí, es un mono, pero con una cara no demasiado simiesca, sino humana. Se dice que los fundadores de la empresa no estaban muy de acuerdo con las ideas evolucionistas de Charles Darwin, así que decidieron poner su cara en un cuerpo de mono. ¿Qué os parece?

El último cuadro de Van Gogh

Pues no lo sabemos con certeza, pero tradicionalmente se dice que el último cuadro de Vincent Van Gogh fue este “Trigal con cuervos”. Unos días después, moriría de un disparo. Creo que es inevitable darle un sentido especial cuando se disfruta sabiendo que fue una de sus últimas obras. Los cuervos. El color del trigal. El camino. El cielo.

Van Gogh, Wheatfield with crows.jpg
De Vincent van Gogh – REDIRECTwww.galeriacanvas.pl, Dominio público, Enlace

#DéjameQueTeCuente Se buscan valientes

El bullying, el acoso escolar, es un drama que acompaña a nuestros niños y jóvenes en los -paradoja- centros educativos. Un drama con tres integrantes: el acosador, el acosado, y el que mira hacia otro lado. Este estupendo vídeo de El Langui centra su enfoque, sobre todo, en este tercer grupo, en el que decide no comprometerse y que prefiere quedarse en la comodidad de la distancia. Felicidades a todos los promotores de esta obra.

Como bonus os comentaré que los subtítulos de este vídeo los hizo Dani, con mi ayuda técnica. Su primera contribución visible a Internet.

El Portillo de la Traición. O de la Lealtad.

Don Sancho, rey de Castilla, se encontraba sitiando la ciudad de Zamora, que había correspondido en herencia a Doña Urraca, su hermana. De la ciudad de Zamora salió Vellido Dolfos [también citado como Bellido Dolfos o Vellido Adolfo], dispuesto a acabar con el monarca. Con la propia arma del rey, le dio muerte y huyó hacia la ciudad, entrando por una pequeña puerta o portillo.

¡Rey don Sancho, rey don Sancho!, no digas que no te aviso,
que de dentro de Zamora un alevoso ha salido;
llámase Vellido Dolfos, hijo de Dolfos Vellido,
cuatro traiciones ha hecho, y con esta serán cinco.
Si gran traidor fue el padre, mayor traidor es el hijo.
Gritos dan en el real: —¡A don Sancho han mal herido!
Muerto le ha Vellido Dolfos, ¡gran traición ha cometido!
Desque le tuviera muerto, metiose por un postigo,
por las calles de Zamora va dando voces y gritos:
—Tiempo era, doña Urraca, de cumplir lo prometido.

Y aquí tenemos la versión en voz de Joaquín Díaz.

Esta puerta fue conocida como Portillo de la Traición hasta que, en diciembre de 2010 (casi 1000 años después de los acontecimientos), se decidió reanalizar los hechos y decir que qué carambas, que si el bueno de Vellido había salido para proteger tanto a Zamora como a la legitimidad, pues que muy traidor no sería. Y que ya está bien que la historia la cuente siempre Castilla. Desde aquel momento y por ese motivo, ese portillo toma el nombre de Portillo de la Lealtad, y el traidor pasó a ser un valiente y leal noble, defensor de su reina y de su ciudad.

Portillo Lealtad.jpg
De Rubén Ojeda, CC BY-SA 3.0 es, Enlace

The Handmaid’s Tale [El cuento de la criada]

Descubrimos esta serie gracias a Vane. Y nos encantó. Nos plantea un futuro tan imposible como cercano. Nos plantea una sociedad en la que la natalidad ha descendido a unos niveles alarmantes y Estados Unidos, bajo un gobierno totalitario, ha decidido reclutar a las pocas mujeres fértiles que quedan (las criadas) para que sean las encargadas de tener hijos.

Las mujeres están clasificadas en clases sociales e identificadas por el color de su vestido: las criadas visten de rojo; las esposas, de azul. Las marthas, encargadas de las tareas del hogar, visten de verde. Adicionalmente existen las tías, encargadas de entrenar y gestionar a las criadas, y los Ojos, una especie de polícia infiltrada, encargada de que todo funcione según Las Normas.

Esta serie (y este libro) nos dibujan una sociedad en la que la mujer no tiene ningún valor, más allá de su función reproductora. Y aun durante ella debe estar sometida -en todo el proceso: fecundación, gestación, nacimiento, infancia- a una serie de normas, y poniendo sus vidas en grave riesgo si no las cumplen.

En definitiva, os recomendamos su lectura/visualización.

The Handmaid's Tale intertitle.png
De MGM Televisionhttps://www.hulu.com/the-handmaids-tale, Dominio público, Enlace

Irei a Darbo

Hace cien años, el pintor pontevedrés Carlos Sobrino inmortalizó, en una de sus habituales escenas costumbristas, una romería tradicional. Para quienes conocemos o vivimos en Darbo, no es difícil identificar la escena:

Romería, Carlos Sobrino Buhígas

Aquella imagen que nos dejó Carlos Sobrino fue convirtiéndose, en la mente de Miguel Sotelo, en una escenificación en la que los personajes del cuadro cobraban vida. Y de la idea pasó a la práctica: decenas de personas se caracterizaron para representar, en pleno siglo XXI, una romería de comienzos del XX. Gracias al talento y a la creatividad de Miguel y del director de cine Borja Brun (y de muchas otras personas) nació el cortometraje “Irei a Darbo”, una maravillosa ventana por la que nos podemos asomar a aquella época.

Pese a ser un cortometraje, retrata con absoluta nitidez aquella época en la que la máxima diversión consistía en moverse al ritmo de la música en las romerías de las localidades cercanas, en la que no faltaban los chismorreos ni la crítica a la iglesia, en la que el maltrato infantil estaba absolutamente normalizado, en la que la Guardia Civil -y su castellano de Galicia- era, a un tiempo, pueblo y vigilante del pueblo, en la que diferencia entre clases sociales era abismal. Todos esos puntos -y más- se cuentan en los diez minutos que dura la obra. Es un retrato estupendo de aquella España que observaba desde su neutralidad la Gran Guerra.

El título, “Irei a Darbo”, tiene su origen en un bellísimo poema de Bernardino Graña, que comparto aquí con vosotros:

Treicionareivos, homes.
Escaparei aos montes co meu verso,
ó meu cornello en Darbo.
Non quererei a máquina, o Progreso,
nin diñeiro, nin avións potentes…
Preferirei os bárbaros…

Irei, irei ao monte.
Irei a Darbo.
Contemplarei o sol, a lúa,
os bosques de piñeiros e eucaliptos,
cheirarei herba enxebre,
limpiareime do contacto
con vós no mar sagrado.
(Bernardino Graña, Non vexo Vigo nin Cangas, Ardentía)

Os invito a verlo y disfrutarlo:

Y sí, desde luego que me encantaría un largometraje en la misma línea que este corto (que se hace corto).

Para Miguel (gracias por la foto, el poema y la documentación) y para toda mi familia de Darbo, a quienes tanto quiero.

¿Por qué es así la puntuación del tenis?

Seguramente nos lo hemos preguntado todos: por qué, en lugar de puntuar 0, 1, 2, 3… se puntúa como 0, 15, 30, 40…

La explicación más aceptada nos lleva al sistema de numeración sexagesimal (el que utilizamos con los minutos, por ejemplo), que van de 0 a 60. Y se va puntuando por cuartos: 0, 15, 30, 45… Sí, aquí hay un agujero en la argumentación. Parece ser que inicialmente sí se utilizaba el 45 pero, por comodidad, se pasó al 40.

Tenis

Neveras, Marcos y surrealismo

Ayer sonó el teléfono. Lo cojo.

– ¿Diga?
– Hola, Marcos.
– Disculpe, pero se ha equivocado.
– Jajajaja! Que te conozco la voz, Marcos, que a mí no me engañas.
– Le digo que aquí no hay ningún Marcos.
– [con tono condescendiente] Venga, Marcos. Vete a la nevera y…
– Que no, señora, que se ha confundido. Adiós.

La nevera

Esto fue lo que pasó. Ahora os invito a jugar con la imaginación y continuar la historia. ¿Os animáis? Yo sí. Aquí va la mía.

Fui a la nevera, y la abrí. Estaba vacía. Vacía, salvo por un pequeño tupper rectangular situado en la parte inferior. Como podréis suponer, lo cogí en mis manos. En la parte superior, escrito con rotulador negro, lo ponía claramente: “Marcos. Comida. 19/enero/2018”. Estaba tan sorprendido que ni siquiera oí el ruido que hizo el teléfono contra el suelo al caer. Abro el tupper y…