Archivos de la categoría Galicia

¿Sabes dónde están los acantilados más altos de Europa?

Pues sí, los tenemos en Galicia. En concreto, en Cedeira. El mejor lugar para disfrutar estas vistas es la garita de Herbeira, con el mar 620 metros más abajo. Podrás verlo, pero no te garantizamos que puedas oírlo.

En Cedeira está también el famoso santuario de San Andrés de Teixido, donde vai de morto quen non foi de vivo. Esta frase me llena de dudas, porque no dice nada de qué pasa con los que fueron de vivos. ¿Podremos ir también?

Acantiladossantoandres

Fútbol de playa

Allá por los años 50-60 del siglo pasado, la actividad futbolística en las playas de Moaña era muy intensa. Junto con otros muchos chavales, mi padre realizaba diabluras en aquella arena.

En aquellos tiempos se disputaba, en la zona, la Copa Comarcal. Y nos tocó contra el Turista de Vigo, un auténtico gallito y, desde luego, muy superior a nuestro equipo.

En la ida ya quedó claro quién era el grande. Por si fuera poco, nuestros jugadores no estaban preparados para jugar en un campo que no fuera de arena. Pese al esfuerzo e ilusión, volvimos de Vigo con la eliminatoria sentenciada: 5-0.

Pero llegó la vuelta, a jugar en el campo da Xunqueira (sí, en la playa; sí, de arena). Y, queridos amigos, les metimos siete, y pasamos a la siguiente ronda.

En esa siguiente ronda nos tocó contra otro equipazo de la comarca, el Silva, entrenado por el exceltista Yayo. Esta vez no nos dejaron jugar en nuestro campo de arena, porque decidieron que no era apto para jugar al fútbol. Hubo que ir al campo de Massó, en Cangas. Y quedamos eliminados. Pero para la historia queda la increíble remontada ante el Turista.

Le debo esta historia a tu abuelo, Rebe. Gracias!

“O carallo 29″ y “Mis cojones 33″

En una ocasión tuve que acudir, casi con nocturnidad aunque sin alevosía, a echar una mano a una empresa que estaba en un pequeño drama tecnológico. Fuimos avanzando poco a poco en la resolución del problema pero, cada vez que alguna dificultad sé nos interponía, uno de los socios de la empresa decía “mis cojones 33″. Esto me llevó a pensar en un dicho propio de Galicia muy relacionado (“o carallo 29″).

El por qué de esta expresión gallega tiene dos posibles explicaciones: la primera nos dice que, durante la Restauración, el artículo 29 de la ley electoral decía que si había un único candidato en un determinado distrito, ya no era necesario ni realizar elecciones. Es decir, camino expedito a caciquismos y demás.

La segunda nos invita a viajar a Santiago y buscar la rúa Travesa que, aunque termina en el número 27, tiene a continuación (en lo que sería el número 29) un bloque con forma de pene (carallo).

Diet of Sex, Making of

Diet of Sex

Esta noche quiero que sea diferente. Quiero llevarte a un lugar especial.
Más te vale que me guste.

No descubro nada nuevo si digo que vivimos en una sociedad a la que molesta menos que los niños vean asesinatos que que vean a dos personas besándose. No nos importa que aparezcan dos personas odiándose, pero si son dos personas amándose… esa ya es otra historia. Lo diré una vez más: puede haber violencia explícita, pero no sexo explícito.

En resumen, los problemas de nuestra sociedad con el sexo no son pocos, y sus consecuencias, sin duda, desastrosas. Borja Brun ha querido poner un consciente y simpático (y elegante) grano de arena hacia la normalización con su primer largometraje: Diet of Sex.

Fotograma de la película Diet of Sex

Diet of Sex es una historia en la que, como en la vida misma, se entrecruzan drama y comedia. Y sexo. Y comida. Ágata es una chica que sufre anhedonia (incapacidad para sentir placer) y Marc, enamorado de ella, se empleará en alma y cuerpo para ayudarle a superarlo.

La película se vende en un pack con una estética excelente, en la que, además de la propia película y material audiovisual (extras, making of), se incluyen unos cuantos elementos para que pongamos en práctica la película:

  • dos jabones en forma de corazón con esencia de frambuesa y fresa, envueltos en una seda dorada.
  • una bomba de baño efervescente con aroma a cereza.
  • una pequeña vela con esencia de rosas.
  • una caja metálica de DVD, impregnada en aceite de naranja.
  • un juego de adhesivos de la cinta.
  • un libro circular en negro y oro, con recetas especiales e información sobre las propiedades afrodisíacas de los alimentos.

Como bonus, el logotipo ha sido creado por Ollo de Pez, siempre geniales :)

Un milagro de Santiago

Camino de Santiago (2671925968)

Nos cuenta el gran Luis Carandell en su libro Ultreia, plagado de anécdotas sobre el Camino de Santiago, que este buen hombre centroeuropeo se planteó realizarlo para pedirle al Apóstol que su esposa se quedara embarazada, puesto que llevaban un buen tiempo intentándolo, sin gran éxito.

Nuestro peregrino hizo el camino desde lo que hoy es Alemania, atravesando peligros y soportando las inclemencias del tiempo. Llegó a Santiago y, lógicamente, tuvo que volver (antes el Camino se hacía de ida y vuelta, salvo -cosa no extraña- que te quedaras a vivir en alguna de las emergentes poblaciones de la ruta). Cuando llegó a su hogar, pudo observar -¡oh, milagro!- que su querida esposa ya lucía una bonita barriga.

Un instante de libertad

Hoy se celebran en muchos lugares fiestas relacionadas con la Virgen María, debido a que se conmemora su nacimiento. Uno de esos lugares es Darbo (Cangas de Morrazo, España). Debo decir que el arraigo de esa fiesta es tal, que los habitantes de la zona se refieren a Septiembre como el mes de Darbo.

En Darbo, como parte principal de la celebración, se baila una bellísima y única Danza y Contradanza cuyos orígenes no están demasiado claros.

Debido a que mi entonces novia (y ahora esposa) tocaba la Danza y de que varios (o todos) de sus hermanos también participaban en la misma, mi presencia era ineludible en el atrio de Darbo. Para conseguir el mejor sitio, siempre acudía con tiempo de sobra, generalmente acompañado por mi paciente hermana (y también por mis padres, en ocasiones). Solíamos llegar sobre las diez de la mañana (todavía a falta de varias horas para la Danza). Y nos sentábamos en un murito que nos proporcionaba las mejores vistas. El atrio estaba prácticamente vacío a esas horas.

Entonces, apareció un hombre de los de la Comisión de Fiestas. Las personas de las comisiones de fiestas se dedican, efectivamente, a cometer fiestas. Seguramente aquel día era el más importante del año para él. Y se acercó al micrófono, seguro de que no había nadie por allí. Y entonces dijo una frase que, seguramente, llevaba años deseando decir. Una frase que resumía el hastío y el cansancio. Una frase mezcla de hartazgo y de odio. En su pequeño momento de libertad, desde el micrófono situado cerca de la entrada de la iglesia de Darbo, antes de que la multitud hiciera imposible que se colara un alfiler, antes de que los trinos de la gaita se alzaran al cielo y que los movimientos de las damas y galanes enamoraran nuestros ojos, pronunció sus palabras más sinceras:

“Perros todos.”

El Codex Calixtinus y su descripción del Camino

Como todos sabéis, ha desaparecido (se supone que lo han hurtado, lógicamente) de la Catedral de Santiago de Compostela el Codex Calixtinus, obra del siglo XII. Esperemos que pueda ser recuperado pronto y en buen estado, aunque no parece muy fácil.

Una de las secciones del Codex es una verdadera guía de viaje para el peregrino de hace casi mil años, y describe las vicisitudes que se pueden encontrar al recorrerlo. Copio aquí algunos párrafos (con algunas cosas sorprendentes), que he extraído de la web vallenajerilla.com:

Tras este valle se encuentra Navarra, tierra considerada feliz por el pan, el vino, la leche y los ganados. Los navarros y los vascos son muy semejantes en cuanto a comidas, trajes, y lengua, pero los vascos son algo más blancos de rostro que los navarros. Estos se visten con paños negros y cortos hasta las rodillas solamente, a la manera de los escoceses, y usan un calzado que llaman albarcas, hechas de cuero con pelo, sin curtir, atadas al pie con correas, que sólo resguardan la planta del pie, dejando desnudo el resto. Gastan unos capotes de lana negra, largos hasta los codos y orlados a la manera de una paenula, (la paenula era una especie de capota de viaje, largo hasta las rodilaas, cerrado y sin mangas, con un agujero para la cabeza y un capuchón) que llaman sayas. Comen, beben y visten puercamente. Pues toda la familia de una casa navarra, tanto el siervo como el señor, lo mismo la sierva que la señora, suelen comer todo el alimento mezclado al mismo tiempo en una cazuela, no con cuchara, sino con las manos, y suelen beber por un vaso. Si los vieras comer, los tomarías por perros o cerdos comiendo. Y si los oyeses hablar, te recordarian el ladrido de los perros, pues su lengua es completamente bárbara. A Dios le llaman urcia; a la Madre de Dios, andrea María; al pan, orgui; al vino, ardum; a la carne, aragui; al pescado, araign; a la casa, echea; al dueño de la casa, iaona; a la señora, andrea; a la iglesia, elicera; al prebítero, belaterra, lo que quiere decir bella tierra; al trigo, gari; al agua, uric; al rey, ereguia; a Santiago, iaona domne Iacue. Este es pueblo bárbaro, distinto de todos los demás en costumbres y modo de ser, colmado de maldades, oscuro de color, de aspecto inicuo, depravado, perverso, pérfido, desleal y falso, lujurioso, borracho, en toda suerte de violencias ducho, feroz, silvestre, malvado y réprobo, impío y áspero, cruel y pendenciero, falto de cualquier virtud y diestro en todos los vicios e inquiedades; parecido en maldad a los getas y sarracenos, y enemigo de nuestro pueblo galo en todo. Por sólo un dinero mata un navarro o un vasco, si puede, a un francés. En algunas de sus comarcas, sobretodo en Vizcaya y Alava, el hombre y la mujer navarros se muestran mutuamente sus verguenzas mientras se calientan. También usan los navarros de las bestias en impuros ayuntamientos. Pues se dice que el navarro cuelga un candado en las ancas de su mula y de su yegua, para que nadie se le acerque, sino él mismo. También besa lujuriosamente el sexo de la mujer y de la mula. Por lo cual, los navarros han de ser censurados por todos los discretos. Sin embargo, se les considera buenos en batalla campal, malos en el asalto de castillos, justos en el pago de diezmos y asiduos en las ofrendas a los altares. Pues cada día al ir los navarros a la iglesia, hacen una ofrenda a Dios, o de pan, vino o trigo, o de algún otro producto. Siempre que un navarro o un vasco va de camino se cuelga del cuello un cuerno como los cazadores y lleva en las manos, según costumbre, dos o tres dardos que llaman azconas. Al entrar y salir de casa, silba como un milano. Y cuando estando escondido en lugares apartados o solitarios para robar, desea llamar silenciosamente a sus compañeros, o canta a la manera del búho, o aúlla igual que un lobo.

Suele decirse que descienden del linaje de los escoceses, pues a ellos se parecen en sus costumbres y aspecto. Es fama que Julio César envió a España, para someter a los españoles, porque no querían pagarles tributo, a tres pueblos, a saber: a los nubianos, los escoceses y los caudados cornubianos, ordenándoles que pasasen a cuchillo a todos los hombres y que sólo respetasen la vida a las mujeres. Y habiendo ellos invadido por mar aquella tierra, tras destruir sus naves, la devastaron a sangre y fuego desde Barcelona a Zaragoza, y desde la ciudad de Bayona hasta Montes de Oca. No pudieron traspasar esos límites, porque los castellanos reunidos los arrojaron de sus territorios combatiendolos. Huyendo, pues, llegaron ellos hasta los montes costeros que hay entre Nájera, Pamplona y Bayona, es decir, hacia la costa en tierras de Vizcaya y Alava, en donde se establecieron y construyeron muchas fortalezas, y mataron a todos los varones a cuyas mujeres raptaron y en las que engendraron hijos que después fueron llamados navarros por sus sucesores. Por lo que navarro equivale a no verdadero, es decir, engendrado de estirpe no verdadera o de prosapia no legítima. Los navarros también tomaron su nombre primitivamente de una ciudad llamada Naddaver, que está en las tierras de que en un principio vinieron, en los primeros tiempos, el apóstol y evangelista San Mateo.

Después de la tierra de estos, una vez pasados los Montes de Oca, hacia Burgos, sigue la tierra de los españoles, a saber, Castilla y Campos. Esta tierra está llena de tesoros, abunda en oro y plata, telas y fortísimos caballos, y es fértil en pan, vino, carne, pescado, leche y miel. Sin embargo, carece de árboles y está llena de hombres malos y viciosos.

Después, pasada la tierra de León y los puertos del monte Irago y monte Cebrero, se encuentra la tierra de los gallegos. Abunda en bosques, es agradable por sus ríos, sus prados y riquísimos pomares, sus buenas frutas y sus clarísimas fuentes; es rara en ciudades, villas y sembrados. Escasea en pan de trigo y vino, abunda en pan de centeno y sidra, en ganados y caballerías, en leche y miel y en grandiosísimos y pequeños pescados de mar; es rica en oro y plata, y en tejidos y pieles silvestres, y en otras riquezas, y sobretodo en tesoros sarracenos. Los gallegos, pues, se acomodan más perfectamente que las demás poblaciones españolas de atrasadas costumbres, a nuestro pueblo galo, pero son iracundos y litigosos.

Mi primer aturuxo

Yo tenía cuatro años, a lo sumo. Era la boda del hijo de mi prima. Todo estaba transcurriendo con la normalidad acostumbrada en esos casos: comida, mucha comida; risas, muchas risas; conversaciones, muchas conversaciones.

De repente, sucedió. Mi prima emitió un sonido que a la vez silenció y llenó de ruido la sala. Era un sonido que expresaba a la vez alegría y tristeza; a la vez era masculino y femenino; a la vez era ruido y música; a la vez era el bien y el mal; a la vez antiguo y moderno. Yo me quedé embobado mirándola, preguntándome que qué le pasaba a aquella señora, víctima, sin duda, de una pérdida transitoria de conciencia. El resto de los comensales no acudió en su ayuda. Nadie pareció asustarse por aquel sonido.

Así fue cómo viví yo mi primer aturuxo.

Actualización 2011-02-25:

Un aturuxo es un grito de alegría agudo, fuerte y prolongado, habitual mientras se canta o en fiestas populares.

(He tomado la definición del Novo Dicionario da lingua galega, de Obradoiro-Santillana).