Hoteles sólo para adultos

Acabo de recibir un boletín informativo de una cadena hotelera que aprecio (y cuyos servicios hemos utilizado en varias ocasiones) con un asunto que me ha revuelto por dentro y me ha hecho reflexionar: «Hoteles diseñados sólo para adultos». La cadena es Meliá.

Me parece completamente ofensivo con una importante parte de la sociedad. Me parece ofensivo con nuestro futuro. ¿Tú irías a un hotel donde no dejen entrar a ancianos, por ejemplo? ¿Irías a un hotel donde no dejen entrar personas con alguna discapacidad? Yo, desde luego, no.

El motivo subyacente (o no tan subyacente) es que quienes han ideado este concepto han equiparado niños con molestia. Espero sinceramente que sus hijos no crezcan con esos valores, porque cuando sean adultos pueden pensar lo mismo de sus ancianos padres. Y quizá tomen una decisión en consecuencia.

Si queremos caminar hacia una sociedad mejor debemos mimar, sobre todo, a nuestro futuro: los niños. Que nunca son una molestia. Sí: corren, saltan, gritan. Porque son niños.

Chicos de Meliá: hoy me habéis decepcionado, y bien que siento decirlo. 🙁

Quizá haya más puntos de vista; este es un post que he escrito minutos después de leer ese boletín informativo. Sentíos libres para aportarlos.

4 respuesta a “Hoteles sólo para adultos”

  1. hola,
    me parece también un error, pero también lo se comprender. Si tu vas con tu pareja en plan relax, a desconectar, a dormir hasta que te plazca, no es agradable que te despierten los de la habitación de al lado con su hijo gritando, corriendo y saltando a las 7 a.m. Y lo digo por experiencia, tengo una niña de 18 meses y se levanta a esa hora, sea lunes miércoles o domingo, es una niña y es lo que hace, jugar. Pero entiendo la otra postura, también apetece dormir y descansar a veces, aunque yo no lo haga. Además, hay que reconocer que hay padres que no educan a sus hijos en los valores del respeto hacia los demás.

    Que el marketing no es bueno, estoy totalmente de acuerdo, podrían limitarse a hacer dos zonas dentro del hotel, aunque seguro que esa postura también recibiría criticas.

    Sin ánimos de ofender y crear polémica. Un saludo.

    1. Los de la habitación de al lado también te pueden despertar siendo adultos: pueden estar haciendo ruido por lo que sea, hablando en alto, llegar borrachos o incluso tener algún tipo de discapacidad que resulte «molesta». ¿Qué hacemos con esos casos? Yo opino que, al final, cada cliente sabe (y debe) buscar el tipo de hotel que más le conviene, sin que el hotel tenga que discriminar. Desde luego, si podemos elegir entre un hotel en plena naturaleza y con juegos, frente a uno con jacuzzis, cenas románticas y camas adornadas, los papás con niños ya lo tenemos claro, ¿no? Gracias por tu comentario 🙂

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