Papá, ¿jugamos a los números?

Últimamente Dani y yo (y los que se apunten, que suele haber alguien siempre) nos lo estamos pasando en grande jugando a los números. ¿Que qué es eso? Pues una serie de preguntas que se me ocurren (y que ahora se le van ocurriendo a Dani) con las que nos lo pasamos en grande. Dani tiene seis años, pero os dejo algunos ejemplos y vosotros adaptadlas a la edad de vuestros peques, si queréis jugar:

  • El mayor número par de cuatro cifras.
  • El mayor número par de tres cifras, con todas sus cifras diferentes.
  • Un número de tres cifras cuyas cifras sumen diez.
  • Un número de cuatro cifras en el que las dos primeras sumen lo mismo que las dos segundas.
  • El mayor número de seis cifras con todas sus cifras diferentes.
  • Un número cuyo nombre tiene el mismo número de letras que el valor del número.

A disfrutar!!!

La curiosa “regla del 24”

Está el fútbol lleno de sentimientos transformados en números. Y tenemos -que se lo pregunten a Mister Chip- estadísticas para todo y para más. Hay una que me ha resultado especialmente curiosa: todas las selecciones que han conseguido ser campeonas del mundo por cuarta vez lo han hecho 24 años después de conseguir su tercer título: Brasil (1970-1994), Italia (1982-2006). ¿Sabéis cuántos años hace Alemania consiguió su tercer título? 24. 🙂

¿Se seguirá cumpliendo la regla del 24?

La ventaja de tirar primero

Desde siempre (o, al menos, desde hace mucho) se sabe que, en general, es mejor tirar primero en las tandas de penalti. Analizando los resultados históricos, hay un porcentaje superior de victorias para los equipos que comienzan lanzando.

La primera vez que tuve conciencia de esto fue leyendo el libro Tarjeta Roja, del gran portero alemán Toni Schumacher.

¿Mi explicación?

– lo lógico, al tirar un penalti, es marcar. Así que lo razonable es que el que tira primero… comience marcando.
– ir a remolque es un pequeño problema, así que el que tira en segunda posición tiene una presión extra.

El factor de corrección de bocadillo, FCB

Hoy os voy a desvelar una de esas verdades universales que ha permanecido oculta durante siglos, al alcance de todos, pero invisible para la inmensa mayoría: el Factor de Corrección de Bocadillo, FCB.

La situación se ha dado una y mil veces. Coges la barra de pan, decides de qué tamaño quieres tu bocata, cortas y… observas, con tristeza, que ese trozo es menor que el que tú querías. ¿Y por qué? Porque no has aplicado el FCB.

Así que la próxima vez, sigue mis consejos. Decide el tamaño del bocadillo, pon el cuchillo donde vas a cortar… y aumenta un poco más el tamaño (un 10% más está bien). Corta y… voilá! El bocadillo ya tiene el tamaño perfecto!

Que lo disfrutéis, amigos.

Pd. El FCB no es aplicable si el tamaño del bocadillo es igual a toda la barra.

Pd 2. Si incrementar el 10% recomendado supera el tamaño de la barra, coge la barra entera (esta es una generalización de la regla anterior).

Resumiendo

n elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña; como veían que no se caían fueron a llamar a otro elefante.

Para todo n perteneciente al conjunto de los números naturales.

La Biblia y el número pi

Una de las aproximaciones más antiguas del número pi la encontramos en la Biblia:

Hizo el Mar de metal fundido, que medía diez codos de diámetro, cinco de altura y treinta de circunferencia.
(2 Cro 4 2)

Una aproximación un poco burda (30/10 = 3), pero aproximación, al fin y al cabo.

Hablamos de esto en la Primera Época de El Cartapacio