Y si pasamos a la teledocencia, ¿qué?

Pues creo que nos va a tocar, y creo que tenemos que aprovecharla bien y poner todos los medios para que ningún peque quede descolgado.

  • es necesario garantizar que todos los alumnos tienen los medios tecnológicos a su disposición (tablet/ordenador, conexión).
  • es necesario garantizar que saben usarlo.
  • es necesario garantizar la formación de los docentes para poder utilizar bien estas herramientas.

Y, más allá de la parte tecnológica:

  • debemos (los padres) garantizar que los menores están acompañados (según sus edades).
  • debemos ser capaces de darles soporte en esto, como en otros campos de la vida (alimento, cobijo, educación… formación?)

Vamos a aprender mucho, ojalá nos sirva para que una nueva sociedad, mejor y más preparada, emerja.

Regreso al colegio. Septiembre 2020.

Imagino que es el tema más recurrente en las conversaciones de estos días: ¿cómo será la vuelta al colegio? ¿existirá tal vuelta al colegio? Las asociaciones de madres y padres, los profesores, la administración están decididas a que exista esa vuelta, pero en condiciones de seguridad.

Personalmente creo que tal cosa es, literalmente, imposible. Estamos hablando de reunir a personas que no conviven, en un lugar cerrado y durante varias horas. Es evidente que se va a producir algún caso. Y que quienes hayan compartido aula con ese caso tendrán que guardar cuarentena. Niños, profesores y sus respectivos cuidadores. Creo que eso produciría una situación tan caótica (quizá solamente una semana -o menos- presencial, a continuación dos semanas de teledocencia) que es más razonable y sano establecer como norma la teledocencia.

Y esto, sin entrar en que esos casos pueden acabar produciendo, en último término, muertes. Si hay contagios masivos en un grupo de niños numeroso, algunos enfermarán. Y algunos estarán muy graves. Y no quiero seguir ahondando en los siguientes pasos porque dan escalofríos.

Un escenario en el que la norma es la teledocencia nos va a obligar a replantearnos muchas cosas (y sí, a plantarnos de repente en el siglo XXI, que ya tocaba), principalmente en tres vertientes:

1. La docencia como tal: ¿tendrán sentido los «cursos», no sería mejor que cada alumno fuese a su ritmo? ¿cómo elaboraremos los grupos de trabajo, juntando alumnos por afinidades, o tratando de igualar el nivel de los grupos? ¿A partir de qué edad tiene sentido la teledocencia? En tres años la veo inviable, y quizá no tenga sentido ni siquiera en todo Infantil, tal vez ni siquiera en 1º de Primaria (aunque esto ya es obligatorio).

2. Eliminando desigualdades: ¿qué hacemos con aquellos que no puedan -o no quieran- tener tecnología en su casa? Es cierto que es cada vez más raro encontrar a un niño sin consola o sin seguir a algún youtuber, pero existen casos, desde luego.

3. Conciliación: ¿qué porcentaje de trabajos se pueden realizar en casa? ¿Qué porcentaje de trabajos se pueden realizar en casa y, además, atender a tus hijos?

Os dejo ahí las cuestiones y os invito a participar en el debate.