Granadilla, en Cáceres

El enorme embalse de Gabriel y Galán, en Cáceres, provocó, como es lógico, una buena reestructuración en la zona. La localidad de Granadilla (llamada inicialmente Granada, hasta que reconquistamos Granada), fue expropiada, porque iba a ser inundada por el pantano.

Se expropió y fue abandonada por sus habitantes, lógicamente. Pero el embalse nunca llegó a cubrirla, así que nos ha quedado, como un testigo mudo de un tiempo que se paró a comienzos de los años 60 (del siglo XIX).

De Patrick – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1218612

Palacio de Carlos V en La Alhambra (Granada)

Con su característico almohadillado. Mi paciente esposa Clara tuvo que escucharme ni se sabe cuántas veces esa expresión, la del característico almohadillado, cuando visitamos este bonito lugar.

Es un palacio renacentista situado en La Alhambra. Posterior, por lo tanto, a los edificios que conforman el conjunto, el último reducto de los musulmanes en la Península, esa parda fortaleza en la vega del Genil.

Es obra del arquitecto Pedro Machuca y fue proyecto completamente vanguardista en aquel momento. Tiene planta rectangular con un patio circular en su interior, rasgo manierista.

Os preguntaréis por qué se decide hacer un palacio tan novedoso entre los edificios de La Alhambra. Hay dos versiones enfrentadas: la primera dice que era una forma de demostrar poder; la segunda, que era una forma de admirar y valorar. Me quedo, claro, con la segunda.

En la última foto podéis apreciar el característico almohadillado. 😉