Canción desesperada

De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros.

Es tan magnífica la obra en prosa de Cervantes que su poesía ha quedado en un plano muy secundario, incluso aunque esa poesía forme parte de su obra cumbre. Por ese motivo -y por mi culpa, por supuesto- nunca había prestado especial atención a esta vertiente cervantina hasta que tuve la dicha de que Clara me regalara, hace ya unos cuantos años, un disco del que ya hemos hablado en este blog: Nunca fuera caballero. Disco del grupo Espliego, que ha llevado a cabo la labor de poner música a algunos de los bellos poemas que aparecen en El Quijote.

Quiero hoy presentaros un poema delicioso, un poema que Cervantes pone en boca de un cabrero, Antonio. Por favor, fijaos en lo perfecto de su letra, en la belleza de su música y en la sensibilidad interpretativa de José Ignacio Cordero. Disfrutadla.

En un lugar de la… ¿Mancha?

No pretendo poner aquí en duda que las aventuras del ingenioso hidalgo se desarrollaban en la española región de la Mancha. Pero sí voy a compartir con vosotros una curiosa interpretación que leí hace ya unos cuantos años.

Al parecer, en la versión inicial del Quijote, la palabra «mancha» estaba en minúsculas. Como quiera que a los judíos se les apodaba como lo «de la mancha», se ha querido relacionar esa palabra con una posible ascendencia judía de nuestro personaje (o de su autor).

El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Otro día os explicaré una interesante teoría que nos cuenta que Cervantes no era de Alcalá (ni alrededores!).