Mario y el gigante

Hoy os voy a contar mi enfrentamiento con el gigante y cómo el gran Mario Izquierdo nos salvó:

Todo sucedía enfrente de la casa de mi tía Lolita, una casa de planta baja en la que entrábamos Clara y yo, prestos a pasar la noche.

Ya al entrar me percaté de que aquella puerta era muy endeble, así que no dejé de estar atento a cualquier posible intruso. Y pasó lo que tenía que pasar.

Un hombre ¡qué digo un hombre, un gigante! entró en la casa, forzando la puerta sin dificultad alguna.

El gigante era al que se enfrenta Aquiles en este fragmento de Troya:

A falta de Aquiles, allí estaba Carlos. Pero, al contrario que Aquiles, yo no estaba armado. Así que tuve que usar mi inteligencia. Me saqué rápidamente la camiseta y, con un rápido movimiento, enrollé su puñal y se lo arranqué.

Puse mi puñal sobre su pecho, a la altura del corazón. Pero temblaba de miedo a él y de miedo a matarlo. El gigante, aunque gigante, no era tonto del todo, y se percató. Y me incitó: «clava, clava!», sabedor de que yo no iba a poder hacer tal cosa.

Afortunada y milagrosamente, apareció Mario, presto a ofrecernos su ayuda. Venía armado con un pez espada…

…pez espada que usaba a modo de bate de béisbol. Lanzaba piedras al aire y, cogiendo el pez espada por la parte de la espada, golpeaba certeramente las piedras, en dirección a aquel portento de la naturaleza, como un nuevo David venciendo a Goliat.

Y consiguió vencerlo, salvando así la vida de Clara y la mía propia, razón por la cual mi familia y yo le estaremos eternamente agradecidos.

Y para colmo de bienes, Mariana (https://www.instagram.com/marianafanart/) convirtió este épico sueño en un precioso cómic, con su talento, creatividad y habilidad. También eternamente agradecidos. :*

Aquí podéis apreciar y disfrutar del cómic:

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El Juramento de los Horacios / Le Serment des Horaces, de Jacques-Louis David

Al comienzo todo era felicidad: los Horacios, de Roma, estaban fuertemente emparentados con los Curiacios, habitantes de la cercana ciudad de Alba Longa. Uno de los Horacios estaba casado con la Curiacia Sabina. Y Camila, de la familia de los Horacios, estaba prometida con un Curiacio.

No duró mucho la felicidad, puesto que se declaró la guerra entre Alba Longa y Roma. Y en lugar de ser una guerra al uso, se decidió que tres hombres de cada ciudad lucharan a muerte. Ya os podéis imaginar que el destino quiso que los elegidos fueran los tres hermanos Horacios y los tres hermanos Curiacios. Jacques-Louis David nos muestra el momento en los que el padre entrega las armas a los Horacios y los tres Horacios realizan el juramento. A la derecha vemos (y casi oímos) los lamentos de las mujeres: de derecha a izquierda podemos ver a Camila Horacio (prometida de un Curiacio, según hemos visto), apoyando su mano sobre el hombro de Sabina Curiacio (esposa de un Horacio). Un poco más atrás podemos ver a los hijos de Sabina siendo consolados por el aya.

De Anne-Louis Girodet de Roussy-Trioson – KwHkqyZxc2i04A en el Instituto Cultural de Google resolución máxima, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21977949

Y con esto, señores, damos por comenzado el Neoclasicismo. El cuadro se conserva en el Museo del Louvre. Como supongo que cuando lo veáis y contéis esta bonita historia (narrada en la obra Horacio, de Pierre Corneille) os preguntarán que quién triunfó, os lo cuento:

La batalla comenzó mal, muy mal, para los Horacios. Tan mal que los dos primeros muertos fueron Horacios. Pero hablamos de clasicismo, de neoclasicisimo y de épica: acabó venciendo el Horacio, que regresó triunfante y alabado por todos… por casi todos: su hermana Camila le reprocha la muerte de su prometido. Horacio mata a su propia hermana, y tenemos algún dibujo de David sobre este tema:

De Jacques-Louis David – [1], Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3677305
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La divina peregrina

Descubrí esta obra gracias a la música de Carrión Folk y de la increíble voz de Ana Gutiérrez. Es una obra tradicional, englobada en el contexto del Camino de Santiago, esa ruta por la cual Europa entró en la península Ibérica. Os comparto la letra, tomada de -una vez más- el incansable trabajo de Joaquín Díaz.

Tuvimos la suerte de poder escucharla acercándonos a Santiago, ya viendo en la lejanía el inconfundible perfil de la Catedral.

Camino de Santiago
Con grande halago
Mi peregrina me encontré yo
Y al mirar su belleza
Con gran presteza
Mi peregrina me enamoró.

Fue tanta la alegría
Que al alma mía
La compañía de su amor dio
Que en la oscura maraña
De una montaña
Mi peregrina se me perdió.

Y mi pecho afligido
Preso y herido
Por estos montes suspiros dio
Y a los prados y flores
De sus amores
De esta manera les preguntó.

¿Quién vio una morenita
peregrinita
que el alma excita con su desdén?
Por ver si mis desvelos
Hallan consuelos
Todas sus señas daré también.

Iba la peregrina
Con su esclavina
Con su cartera y su bordón
Lleva zapato blanco
Media de seda
Sombrero fino que es un primor.

Tiene rubio el cabello
Tan largo y bello
Que el alma en ello se me enredó
Y en su fina guedeja
De oro madeja
Su amor al mío lo aprisionó.

Es su frente espaciosa
Larga y hermosa
Donde Cupido guerra formó
Pero se halló vencido
Preso y herido
Mi amor, y el suyo se coronó.

Sus ojos y pestañas
Son dos montañas
Donde dos negros hacen mansión
Y en arcos de Cupido
Los atrevidos
Luego disparan flechas de amor.

Su barba es el archivo
Donde yo vivo
Preso, rendido y muerto de amor
Y tal belleza vierte
Que se convierte
En sepulcro alegre y dulce prisión.

Es su hermosa garganta
La mejor planta
Que en los jardines sembró el amor
Que la blanca azucena
Aunque con pena
De su hermosura se avergonzó.

Para pintar su talle
Bueno es que calle
Pues mi pintura será un borrón…
Yo quisiera de Apeles
Tener pinceles
Para pintarla con perfección.

Perdone su hermosura
Si en la pintura
Grosero ha estado mi fino amor
Por haberla ofendido
A los pies rendido
A mi peregrina pido perdón.

Y aquí, esta maravillosa interpretación:

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Aventuras con los Kratt

Esta serie la descubrimos hace ya unos años y siempre nos ha parecido muy recomendable: el eje argumental son las aventuras que los hermanos Kratt disfrutan (o sufren) en diferentes ecosistemas de la naturaleza, siempre intentando salvar a especies que están en peligro.

Su título original es «Wild Kratts», y en su página podéis encontrar, además de información sobre la serie, juegos y herramientas de aprendizaje.

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De risas, sabidurías y necedades

Se oye reír al necio y se ve reír al sabio.

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El barbero

El barbero tijereteaba sin descanso. El barbero afilaba una y otra vez la navaja en el asentador. Clientes de toda laya acudían al local, abarrotándolo. El barbero manejaba las tijeras, el peine y la navaja con velocísimos movimientos tentaculares. Ser barbero precisa de unas cualidades extremas, formidables, exige la briosa celeridad del esquilador y el tacto sutil del pianista. Sin transición, el barbero despojaba a la nutrida clientela de sus largos mechones, de sus desparejas pelambres, señalizaba lindes en el blanco cuero cabelludo, se internaba en sus orejas y en sus fosas nasales, sonreía, pronunciaba las palabras justas, apreciaciones que sabía no serían respondidas, mientras los clientes miraban sin mirar el progreso de su corte en el espejo, coronillas, nucas, barbas cerradas, sotabarbas, patillas de distinta magnitud, luchanas, cabellos que planeaban incesantemente en el aire antes de caer formando ingrávidas montañas: el barbero nunca imaginó que el pelo de los cadáveres pudiera crecer con tanta rapidez bajo tierra.

(Ángel Olgoso)

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Acertijo del viernes (5 de junio de 2020)

En este nido, situado en el centro de su provincia, vivieron dos gigantes de la poesía. Su maravilloso palacio es hoy Universidad. ¿De qué ciudad hablamos?

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Auschwitz, de Pascal Croci

De las muchas y diferentes miradas que se han hecho sobre el terrible complejo de extermino de Auschwitz, hay una obra del dibujante Pascal Croci que quiero destacar, que lleva ese mismo título.

A través del recuerdo de Kazic y Cessia, dos supervivientes, se nos muestra una vívida y realista fotografía de algunos días en aquel terrible infierno.

Es una obra que recomiendo, tanto por su calidad narrativa y artística, como por la posibilidad que nos brinda de acercarnos a una historia que no debemos olvidar jamás.

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Las torres inclinadas de… Bolonia

Aunque la más famosa de las torres (al menos de las inclinadas) es la de Pisa, Bolonia es una ciudad italiana con abundancia de torres, algunas de ellas inclinadas. Las dos más famosas son la torre Garisenda y la torre Asinelli, que impresionan por altura, elegancia… e inclinación. Sí, ambas están inclinadas, como puede verse (o intuirse) en esta fotografía.

De Patrick Clenet – Patrick Clenet, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=921379

Estas torres (aunque ha habido actuaciones posteriores sobre ellas) datan del siglo XII. En ese siglo y en el siguiente el número de torres edificadas en Bolonia fue enorme. Se habla de casi 200 torres, aunque los cálculos más detallados nos arrojan un número entre 80 y 100 que, desde luego, siguen siendo un número enorme para una ciudad tan pequeña.

Según Toni Pecoraro, Bolonia podría ser así en la Edad Media:

De Patrick Clenet – Patrick Clenet, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=921379

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El origen de la palabra busilis

Con esta curiosa palabra expresamos en dónde radica la dificultad de una situación. Curiosa la palabra y tan curioso como maravilloso su origen, que descubrí gracias a Carlos (@CarlosGaMart en Twitter).

Debemos viajar hasta el siglo XII, al menos, para ver cómo, en un examen de latín, nuestro estudiante se encuentra frente a la expresión in diebus illis (en aquellos días). Como, desde luego, algo de latín sabía, él tenía claro que in die significa «en el día», y así lo hizo saber a su examinador, añadiendo que «la dificultad está en el bus illis«.

Gracias, Carlos, es un placer seguirte en Twitter.

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