El padre simpático

Le gustaba gastar bromas, y en aquella madrugada se sentía especialmente simpático, así que, silenciosamente, se dirigió a la habitación donde dormían sus hijos gemelos y, sin despertarlos, los cambió de cama. Vivieron el resto de su vida pensando que eran el otro.

Juntos

Su matrimonio se había convertido en un verdadero calvario, así que empezaron a vivir separados y, unos meses después, decidieron divorciarse.

Fueron juntos al juzgado, juntos hicieron los trámites y, ya divorciados, decidieron ir a celebrarlo, cenando juntos.

Tras la cena, él decidió acompañarla a su casa. Paseando juntos, hablaron del futuro y del pasado. Y como se olvidaron del presente, subieron juntos a la casa y (juntos) hicieron el amor.

A la mañana siguiente, él le llevó el desayuno a la cama. Desayunaron juntos, pero muy deprisa, porque necesitaban volver a (des)hacer trámites en el juzgado. Juntos.