Categorías
Crianza

Sí, nuestro bebé de cinco días se porta bien

Hace menos de un mes nació nuestra hija Irene. El aluvión de consejos que sufrimos cuando nació Dani no se ha dado esta vez (nadie se atreve a decir ahora que si duerme con nosotros luego no querrá irse a su habitación y demás frases similares [si alguien está interesado en este tema le recomiendo el post «Podéis pasar a pedir disculpas»]).

Así que, liberados de esos consejos ni pedidos ni deseados, estamos más atentos a otro tipo de intervenciones menos agresivas en apariencia. Entre ellas destaca de forma clara la pregunta: «¿Se porta bien?»

Solemos responder que, obviamente, se porta bien. A veces aclaramos que «es un bebé», queriendo decir con ello que, lógicamente, no puede portarse mal.

De todos modos, más allá de la gracia o pesadez de esa pregunta, subyace algo que considero realmente grave. ¿Qué queremos decir cuando preguntamos si un bebé ¡de días! se porta bien? Sí, efectivamente, queremos preguntar si nos molesta o no. Esta es la medida con la que los adultos evaluamos a los niños: si no me molesta, si hace todo lo que yo quiero, es bueno. Y, lo más terrible, esta es la medida que aprenden nuestros niños: si no molesto, si hago todo lo que mis padres quieren, soy bueno. Y esta forma de medir la bondad de una persona se perpetúa a lo largo de toda la vida: el niño que está quieto, que no hace ruido, que permanece horas sentado, que no pregunta mientras hablan los mayores, que no grita… es bueno.

Esta pregunta tiene un segunda versión, todavía peor: «¿se porta bien o llora mucho?» Es decir, si el bebé llora, en muchos casos porque sus padres no han sabido detectar sus necesidades a tiempo… no se porta bien.

Debo decir que entre las personas que nos hicieron esa pregunta hay dos bonitas excepciones que supieron corregirse a tiempo: una se puso en contacto conmigo al día siguiente para pedirme disculpas -motu proprio- por haber preguntado si Irene «era buena»; la otra corrigió automáticamente su pregunta por un «¿es tranquilita?». (Gracias, Bea y Ana, por vuestra sensibilidad).

Categorías
Acertijos

Acertijo

Ayuntamiento de Stralsund; fotografía perteneciente a la Deutsche Fotothek.
Ayuntamiento de Stralsund; fotografía perteneciente a la Deutsche Fotothek.

En mi cuenta de Facebook pongo un acertijo todos los viernes (salvo que el último acertijo no esté resuelto). Creo que es buena idea ponerlos aquí, ya que la información no «desaparece» tan pronto. Aquí va el actual:


Fundador de su Casa y nacido en el mes más corto, su suegro fue arzobispo de una ciudad cuya hermana fue clave en las revoluciones obreras de finales del siglo pasado.

Desentrañadlo, amigos.

Categorías
Crianza Viajes

Hoteles sólo para adultos

Acabo de recibir un boletín informativo de una cadena hotelera que aprecio (y cuyos servicios hemos utilizado en varias ocasiones) con un asunto que me ha revuelto por dentro y me ha hecho reflexionar: «Hoteles diseñados sólo para adultos». La cadena es Meliá.

Me parece completamente ofensivo con una importante parte de la sociedad. Me parece ofensivo con nuestro futuro. ¿Tú irías a un hotel donde no dejen entrar a ancianos, por ejemplo? ¿Irías a un hotel donde no dejen entrar personas con alguna discapacidad? Yo, desde luego, no.

El motivo subyacente (o no tan subyacente) es que quienes han ideado este concepto han equiparado niños con molestia. Espero sinceramente que sus hijos no crezcan con esos valores, porque cuando sean adultos pueden pensar lo mismo de sus ancianos padres. Y quizá tomen una decisión en consecuencia.

Si queremos caminar hacia una sociedad mejor debemos mimar, sobre todo, a nuestro futuro: los niños. Que nunca son una molestia. Sí: corren, saltan, gritan. Porque son niños.

Chicos de Meliá: hoy me habéis decepcionado, y bien que siento decirlo. 🙁

Quizá haya más puntos de vista; este es un post que he escrito minutos después de leer ese boletín informativo. Sentíos libres para aportarlos.