Antes de subir cualquier foto a Facebook, lee esto

En demasiadas ocasiones se suben fotos a Facebook que no deberían subirse. Y no, no estoy hablando necesariamente de fotos subidas de tono. Estoy hablando casi de cualquier foto. Aclaro que no soy abogado ni experto en leyes, y que, por supuesto, agradeceré cualquier corrección.

Si sólo te quieres hacer una pregunta, es esta: ¿pondrías esa foto en una calle de tu ciudad?. Si la respuesta es no, quizá no deberías subirla a Facebook.

  • Quiero subir una foto, pero quiero que la vean solamente mis amigos: no la subas. Para empezar, cualquiera de tus amigos podría compartirla sin problema y, de ese modo, llegaría a más gente. Además, las aplicaciones que hayas aceptado tendrán acceso a tu perfil y también a tus fotos.
  • Quiero subir una foto mía y -por supuesto- no quiero que Facebook la utilice por su cuenta: No la subas. Esto es un extracto de las condiciones de uso de Facebook (a fecha de hoy, 17/Marzo/2011):

    Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (en adelante, “contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicación: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub-otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta (a menos que el contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado).

    En resumen, que le damos permiso a Facebook para utilizar esas fotos. Sin ir más lejos, hace poco una familia feliz se pudo ver en una valla publicitaria, promocionando un supermercado. Obviamente, no sabían nada de ello.

  • Quiero subir una foto de un menor: si tú no eres su tutor legal, ni se te ocurra subir una foto de un menor. Si sí eres su tutor, te recomendaría que no lo hicieras; entre otras cosas por lo ya indicado de que no solamente lo verán tus contactos. No es la primera, ni la décima, ni la centésima vez que fotos completamente normales e inocentes de unos niños en la playa son utilizadas en círculos de pederastas y pornógrafos. Os podéis imaginar el tipo de comentarios que suelen recibir esas fotos.
  • Quiero subir una foto de otra persona (no menor): sin entrar en leyes, por educación, pide siempre permiso antes de hacer tal cosa. Una excepción es que estemos hablando de un acto público y esa persona sea protagonista en dicho acto.
  • Quiero subir una foto mía: allá tú, lógicamente. Si ya sabes todo lo anterior, decide tú mismo. ¿La pondrías en la calle?. ¿Sí?. Vale, pues súbela 🙂
  • He tomado una foto por la calle de una persona; quiero subirla: es este un debate habitual en el mundo de la fotografía. En general, si la persona fotografiada no es protagonista de un acto público, esa foto no puede ser publicada.

Repito que no soy abogado, ni tampoco un fotógrafo experto, así que me gustaría que, si alguien sabe más de leyes relacionadas con la fotografía que yo (lo cual no es difícil), aporte su granito de arena.

Doy las gracias a Mar Monsoriu, que me puso sobre la pista de los problemas de subir fotografías a redes sociales.

La importancia del contacto mamá-bebé

Son cada vez más los estudios que ponen de manifiesto la importancia de satisfacer la necesidad de contacto que tienen nuestros bebés. Tradicionalmente se ha dicho que, teniendo satisfechas sus necesidades de alimentación y limpieza, el bebé puede estar tranquilo. Creedme que si sólo satisfacemos eso, nos dejamos lo más importante: el contacto.

Como mamíferos que somos, el contacto con nuestros cuidadores es fundamental para nuestro desarrollo (sobre todo mental). Cuando un bebé se siente solo (sí, aunque tenga una cámara apuntándolo, se siente solo, mientras no sepa para qué es esa cámara), inmediatamente se activan su instinto de supervivencia y llama -llorando, en muchos casos- a sus cuidadores. ¿Por qué?. Porque él por sí solo no tiene capacidad de defenderse de un posible agresor y necesita el cuidado de un adulto. Por eso, de forma instintiva, llama en busca de ayuda.

Vivimos hoy en un momento en el que se potencian conceptos como “el niño tiene que aprender a dormir” o “el niño tiene que dormir solo”, amparándose en favorecer su independencia, entre otras cosas. Quizá hable en futuros posts de este tema, pero quiero apuntar que la independencia se favorece con contacto, apoyo y cariño, no sometiendo a los bebés a una situación de alto nivel de estrés.

Los indios sioux sabían mucho más de psicología que nosotros: cuando el bebé nacía, lo apartaban de su madre. Sabían que la mejor forma de conseguir un gran guerrero era favorecer su agresividad.

¿Por qué decimos “mucha mierda” para desear suerte en un estreno?

Es costumbre que, antes de un estreno teatral, se desee a los involucrados “mucha mierda”. El motivo no está en las supersticiones a las que son tan aficionados algunos famosos, sino que es bastante más real:

Cuando, hace ya muchas décadas (siglos, incluso) se estrenaba alguna obra teatral, se podía medir su éxito por el número de carros de caballos que se veían en los alrededores del teatro. Los caballos hacían sus necesidades en la calle y la dejaban llena de … mucha mierda.

El día en el que un balón paró una guerra

Nos encontramos en 1914, en el frente de la Gran Guerra (más tarde llamada Primera Guerra Mundial). Es el día de Navidad y se está disputando un partido entre británicos y alemanes.

Los disparos ya no los efectúan las armas, sino las piernas; los contraataques ya no causan heridas y, cuando alguien cae al suelo, puede volver a levantarse, muchas veces ayudado por el rival.

La noche anterior, la Nochebuena, la Noche de Paz, ambos ejércitos decidieron parar. Lloraron juntos a sus muertos, entonaron juntos villancicos, juntos rieron y, seguramente, juntos se preguntaron que qué hacían allí.

Aquel día de Navidad, aquellos chicos, en vez de matarse, decidieron jugar juntos. Dicen que ganó Alemania 3-2. El resultado, obviamente, es lo de menos.

La noticia llegó a oídos de los mandamases, y ya nunca más se permitió tal desfachatez: los años siguientes ordenaron iniciar ataques el día anterior y cambiaban a menudo a los soldados de frente, para que no se hicieran amigos de los rivales.

Me enteré de este bonito hecho gracias a Alfredo Relaño. Gracias!

Nacho y Clara me comentaron que había una película sobre este tema. Gracias!. Os dejo con el trailer:

Google Circles, ¿la nueva red social de Google?

Parece que Google está trabajando para lanzar -no de forma inminente- Google Circles, una nueva red social que pretende reforzar el concepto de “círculo”, entendido como “grupo”: círculo de compañeros de trabajo, círculo de aficionados de nuestro equipo de fútbol, círculo de familia… El concepto, de entrada, me parece muy adecuado; más aún si esos círculos permanecen como invisibles para los no miembros: un compañero de trabajo no tiene por qué saber a quién tengo de contactos en mi círculo de amigos.

Por otra parte, se comenta que servirá como los desarrolladores podrán interactuar con la plataforma utilizando estándares abiertos, lo cual, sin duda, permitirá la creación de un sinfín de aplicaciones.

Google había tenido dos incursiones que tocaban de pasada el concepto de “red social”: Google Buzz (similar a Twitter) y Google Wave (similar a un correo electrónico “avanzado”). Posiblemente Google Circles nos ofrezca los resultados de lo mucho que habrán aprendido los ingenieros de Google con esos dos “fracasos”. Por otra parte, sabemos que el mundo de las redes sociales está cobrando cada vez más importancia a la hora de posicionar un sitio web en los resultados de Google. Además, gracias a que Google sabe mucho de nosotros, maneja el concepto de nuestro “círculo social” y de nuestro “contenido social”. Es obvio que Google no cierra los ojos ante el “fenómeno social”.

No puedo terminar este post sin preguntarme dónde queda ahora nuestra querida Diáspora, un intento -esperemos que más que un intento- de construir una red social sin los problemas -de privacidad, entre otros- de Facebook. Nos queda saber cómo se comportará Google con la privacidad.

El origen de la palabra Montevideo

Existen diferentes versiones para explicar el origen de la palabra Montevideo, capital de Uruguay. La que más me sorprende es la que sostiene que significa “El sexto monte, de este a oeste”: Monte VI, de E a O. Esta versión sostiene que los españoles anotaron ese texto en un mapa, pues se referían al sexto cerro navegando de este a oeste.

Las otras versiones existentes sobre el origen del nombre se basan, o bien en el concepto “Monte-video” = “Monte-veo”, o en “Monte-Ovidio” (Ovidio era obispo de Braga, en Portugal).

Las misericordias, vía de escape para la imaginación

Muchos de los coros de las iglesias y catedrales medievales, donde los monjes entonaban sus cantos a Dios, albergan unos inesperados motivos bajo sus asientos.

Dichos asientos tenían dos posiciones diferentes (como los de muchos cines y salas de actos), según el monje estuviera sentado o de pie. Cuando estaban de pie, y debido a que podían pasar varias horas en esa postura, se apoyaban en el propio asiento, en un saliente llamado “misericordia”.

Por su parte, los tallistas y escultores de aquella época tenían como principal cliente a la Iglesia y, por ende, tenían pocas oportunidades de crear obras a su antojo. Así que usaron las ocultas misericordias como vía de escape para su imaginación, y no es extraño observar misericordias con motivos eróticos o incluso pornográficos.

Hipmunk. ¿Otro buscador de vuelos?

Hoy he descubierto Hipmunk, un buscador de vuelos. Sí, sé que hay decenas centenares de buscadores de vuelos por ahí fuera.

Pero este me ha parecido especial y os propongo que lo uséis para vuestro próximo vuelo (o para cacharrear y ver cómo funciona). Entre otras cosas:

  • Mediante un cómodo sistema de pestañas, permite tener varias búsquedas de vuelo activas.
  • Muestra los vuelos que cumplen nuestros requisitos (los mínimos: origen, destino, fecha(s), número de personas) de forma muy sencilla y directa: de un vistazo se puede observar las horas de salida y llegada, la duración, si hay transbordo (y cuánto dura).
  • Ordena los vuelos por el criterio que deseemos: por hora, por precio, por duración total (incluyendo transbordo) y por un concepto que han definido como agonía (una combinación de todos los otros parámetros).
  • Podemos ajustar los rangos horarios de consulta simplemente moviendo las líneas de los márgenes.
Ejemplo de búsqueda de vuelos en Hipmunk

Estar cuerdo en un centro para locos. El experimento de Rosenhan.

David Rosenhan, psicólogo estadounidense, pretendía demostrar que los diagnósticos de los hospitales psiquiátricos no son válidos (su experimento es de 1973).

El experimento de Rosenhan consiste, realmente, en dos experimentos.

El primero consistía en intentar que ocho personas sanas fueran dadas por enfermas. Alegaron escuchar voces y fueron diagnosticadas como enfermos mentales. A continuación, Rosenhan pasó a solicitar al personal del centro que detectaran a esos falsos pacientes. Sólo detectaron a uno. Es decir, siete personas completamente sanas siguieron siendo consideradas enfermas.

El segundo experimento es todavía más ilustrativo. Se hizo en un centro cuyos empleados ya conocían el primer experimento. Rosenhan iría introduciendo a personas sanas a lo largo de los meses, y el personal del centro debería detectarlos. Detectaron a 41. ¿Sabéis cuántos introdujo Rosenhan a lo largo de esos meses?. A ninguno.