Fotos de menores en Internet

Si no tienes tiempo para leer más, te lo resumiré en una frase: nunca subas fotos de menores a Internet. Si te ha quedado claro, ya puedes dejar de leer. Si quieres algunos argumentos, los expongo a continuación.

– los menores son menores hoy, pero las fotos estarán (potencialmente) en Internet toda la vida. Sí, aunque tú la borres, cualquiera puede habérselas bajado y subido a otro sitio, o pueden quedar en alguna caché, por ejemplo. ¿Le gustará a tu hijo que una foto suya de pequeño sea objeto de bromas por sus compañeros de instituto?

– ¿qué puede hacer un pederasta con una foto de un menor? Pues lo menos dañino será llevarse esa foto a sus foros y empezar a hacer comentarios de un alto nivel de obscenidad. He tenido la desgracia de ver un extracto de esos comentarios ante una foto de una niña en la playa, y os prometo que jamás había escuchado tales cosas (ni dirigidas a menores ni a adultos).

– si aún así decides subir fotos (y esto es valido para cualquier tipo de fotos, no solamente de menores), hazlo en un sitio donde no cedas tus derechos de autor. Específicamente, Facebook no es un sitio al que debas subir tus fotos: al subir una foto allí, Facebook pasa a tener la propiedad intelectual de esa fotografía. Y podría usarla para lo que quisiera, entre otras cosas.

– si aún así decides subir fotos, piensa que estás haciendo lo equivalente a poner fotos de tu hijo en una calle muy transitada. Lo haces para que las vean tus seres cercanos… pero las puede ver todo el mundo. Sí, incluso en el caso de que indiques que esa foto solamente puede ser vista por tus amigos, no puedes garantizar que ningún amigo la comparta de algún modo (voluntaria o involuntariamente). Por otra parte, a Facebook (de cara al tema de la propiedad intelectual), quizá le importe poco tu privacidad.

– si aún así decides subir fotos, siempre mejor en grupo que el niño solo; siempre mejor en pequeño que en grande; siempre mejor con ropa que semidesnudo; siempre mejor sin nada que lo pueda identificar que siendo fácilmente ubicable.

– para que os hagáis una idea del tipo de búsquedas que se realizan en Internet, os contaré algo: hace ya varios años publiqué un post en el que se hablaba de, para cada carrera universitaria, el porcentaje de estudiantes vírgenes. Pues bien, es muy muy habitual que haya gente que llegue a este blog buscando… «estudiantes vírgenes».

– bien, ¿y qué podemos hacer si queremos enseñar las fotos de nuestros retoños a personas de confianza? Desde luego, no ponerlas en un lugar público. La opción más segura… no compartirlas. Si compartimos, debemos saber que ni el email, ni dropbox, ni whatsapp son completamente seguros. Aunque sí me atrevo a decir que estamos «relativamente» seguros con esas opciones. Es buena analogía imaginarse que esa información la enviamos -sobre todo en el caso del email- de forma tan segura como cuando se envía una postal. Sin duda, nadie la va a leer… pero podría leerla.

Espero vuestros comentarios; por mi parte, voy a compartir este posts con varios expertos en el tema, a fin de que puedan añadir/corregir/completar lo que consideren.

Antes de subir cualquier foto a Facebook, lee esto

En demasiadas ocasiones se suben fotos a Facebook que no deberían subirse. Y no, no estoy hablando necesariamente de fotos subidas de tono. Estoy hablando casi de cualquier foto. Aclaro que no soy abogado ni experto en leyes, y que, por supuesto, agradeceré cualquier corrección.

Si sólo te quieres hacer una pregunta, es esta: ¿pondrías esa foto en una calle de tu ciudad?. Si la respuesta es no, quizá no deberías subirla a Facebook.

  • Quiero subir una foto, pero quiero que la vean solamente mis amigos: no la subas. Para empezar, cualquiera de tus amigos podría compartirla sin problema y, de ese modo, llegaría a más gente. Además, las aplicaciones que hayas aceptado tendrán acceso a tu perfil y también a tus fotos.
  • Quiero subir una foto mía y -por supuesto- no quiero que Facebook la utilice por su cuenta: No la subas. Esto es un extracto de las condiciones de uso de Facebook (a fecha de hoy, 17/Marzo/2011):

    Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (en adelante, «contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de privacidad y aplicación: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con posibilidad de ser sub-otorgada, sin royalties, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, «licencia de PI»). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta (a menos que el contenido se ha compartido con terceros y éstos no lo han eliminado).

    En resumen, que le damos permiso a Facebook para utilizar esas fotos. Sin ir más lejos, hace poco una familia feliz se pudo ver en una valla publicitaria, promocionando un supermercado. Obviamente, no sabían nada de ello.

  • Quiero subir una foto de un menor: si tú no eres su tutor legal, ni se te ocurra subir una foto de un menor. Si sí eres su tutor, te recomendaría que no lo hicieras; entre otras cosas por lo ya indicado de que no solamente lo verán tus contactos. No es la primera, ni la décima, ni la centésima vez que fotos completamente normales e inocentes de unos niños en la playa son utilizadas en círculos de pederastas y pornógrafos. Os podéis imaginar el tipo de comentarios que suelen recibir esas fotos.
  • Quiero subir una foto de otra persona (no menor): sin entrar en leyes, por educación, pide siempre permiso antes de hacer tal cosa. Una excepción es que estemos hablando de un acto público y esa persona sea protagonista en dicho acto.
  • Quiero subir una foto mía: allá tú, lógicamente. Si ya sabes todo lo anterior, decide tú mismo. ¿La pondrías en la calle?. ¿Sí?. Vale, pues súbela 🙂
  • He tomado una foto por la calle de una persona; quiero subirla: es este un debate habitual en el mundo de la fotografía. En general, si la persona fotografiada no es protagonista de un acto público, esa foto no puede ser publicada.

Repito que no soy abogado, ni tampoco un fotógrafo experto, así que me gustaría que, si alguien sabe más de leyes relacionadas con la fotografía que yo (lo cual no es difícil), aporte su granito de arena.

Doy las gracias a Mar Monsoriu, que me puso sobre la pista de los problemas de subir fotografías a redes sociales.