Las alfombras de La Orotava

La Orotava es una localidad situada en la isla canaria de Tenerife. Allí, además de las alfombras de flores, esas obras de arte han habituales en tantos lugares, se hacen también alfombras de ceniza (hablamos de islas volcánicas).

Lo que comenzó siendo una acción de una sola familia, los Monteverde, crear una bonita alfombra de flores para honrar el paso del Santísimo Sacramento, fue rápidamente imitado por otras muchas, y de ahí tenemos las calles alfombradas con flores.

Por otra parte, con motivo de recepciones de importancia (la Marina Española en 1905, el rey Alfonso XIII en 1906), se alfombró con ceniza parte de la Plaza del Ayuntamiento. Algunos años después, en 1919, comenzó a realizarse de forma anual y pasó a formar parte de la procesión del Corpus.

Son unas alfombras de gran colorido y con efectos de perspectiva, y fue iniciado por Felipe Machado. Se necesitan unos 60 días para realizarse. Como curiosidad, indicaré que los dos primeros días duele la espalda de los alfombristas, a partir del tercero ya no se acuerdan de ella (no sé si porque ya no les duele o porque están metidos en los avances alfombriles).

Fuente Dé (en Cantabria)

Hoy os recomiendo un destino muy interesante, y que gustará tanto a niños como a mayores. Nos vamos a Cantabria, a la comarca de Liébana. Allí se encuentra el municipio de Camaleño y, formando parte de él, la pequeña localidad de Fuente Dé. Este nombre tan curioso, y que podría parecer incompleto proviene de y significa «fuente del (río) Deva», puesto que allí nace este río.

El atractivo más espectacular de este entorno es su asombroso teleférico, que en menos de cuatro minutos os subirá a la montaña (podéis optar por ir caminando, según vuestro estado de forma y vuestro tiempo disponible, pero el teleférico es algo que no deberíamos perdernos). Una vez arriba, además de las asombrosas vistas, hay varias rutas, de diferentes grados de dificultad, así que se pueden conjugar subir en teleférico y ganas de caminar.

Pero no solamente las rutas que parten de la montaña tenemos en esta zona; hay unos cuantos destinos obligatorios más: Santo Toribio de Liébana (y su Beato), Santa María de Lebeña (prerrománica, sí, aunque no estemos en Asturias), Mogrovejo, Potes y la Casa del Oso son lugares que no deberíamos perdernos.

Si queréis pasar unos días de paz y tranquilidad, os recomiendo muchísimo su Parador, un magnífico hotel de montaña, en donde, como siempre, podréis disfrutar de la riquísima gastronomía de la zona. Descanso y recuperación para el cuerpo y para el alma. (Pedid sus estupendas cestas de picnic antes de salir a vuestras excursiones).

De Rodelar – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=16240423

Almazán, en Soria

Vamos a viajar hoy a la parte sur de la bonita provincia de Soria: nos vamos a la localidad de Almazán.

Su nombre ya nos habla de un pasado árabe. Fue (re)conquistada por los cristianos, vuelta a conquistar por los árabes y, finalmente, por los cristianos.

Cuando la visitéis, tenéis que disfrutar de su riquísimo patrimonio artístico, que incluye varios estilos (principalmente románico, destacando la iglesia de San Miguel y su cimborrio).

Siendo la más destacable la iglesia de San Miguel, existen muchas (muchas, realmente) iglesias más. Pero no nos quedamos en la arquitectura religiosa: recinto amurallado (y sus puertas), plaza mayor y palacio de los Hurtado de Mendoza completan una visita sumamente enriquecedora.

De Zarateman – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=12102707

Las cataratas Krimmler, en Krimml

Estamos en Krimml, en el estado de Salzburgo, en Austria. Ante nuestros ojos, tres saltos de agua consecutivos que conforman las cataratas más altas de Austria.

Los tres saltos de agua superan, conjuntamente, los 300 metros (140 m, 100 m, 140 m). Este río Krimml desemboca en el Salzach, afluente del Eno, afluente del Danubio.

Museo de Tapices, en La Granja de San Ildefonso

Queda en un lugar secundario este bonito museo, tras el protagonismo del Palacio, de sus jardines y de sus fuentes; también quizá tras el protagonismo de la Real Fábrica de Cristales. Lugar secundario, pero aquí tenemos la colección de tapices más rica del mundo, junto con la de Viena.

Ocupa las dependencias que estaban destinadas a los infantes y llega hasta el edificio conocido como Casa de Damas. En él se encuentra una colección de obras flamencas, puesto que estos tapices se tejieron antes de la creación de la Real Fábrica de Tapices de Madrid por Felipe V (el rey al que también debemos este palacio en las nubes que es es el de La Granja).

El barrio de las Canonjías, en Segovia

Ni sabía que existía, ni había oído jamás tal palabra, hasta que la mejor guía de Segovia que podíamos imaginar, nuestra querida amiga Belén, me lo mencionó como idea de un plan que resultó ser, claro, ideal.

Este barrio segoviano debe su nombre a los canónigos que habían fijado su residencia en él hasta finales del siglo XVI. Aquí se encontraba la casa de la Imprenta y la de la Inquisición, aquí tuvieron (hace menos tiempo, claro) sus estudios Zuloaga y Fromkes (no dejéis de visitar el jardín que lleva su nombre, por favor).

El conjunto de arquitectura civil que compone las Canonjías nos permite hacer un viaje en el tiempo y disfrutar de ese románico que tanto y durante tanto tiempo gustó en Segovia, de esas casas y de sus jardines interiores. Y pediréis que se pare el tiempo.

Gracias, Belén. Dedico también este post a mi también muy querido primo Pablo, que ha disfrutado recientemente de esa preciosa ciudad.

De Zarateman – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=10255371

El poblado de La Hoya, en Laguardia

Viajamos hoy a la Rioja Alavesa, a los alrededores de la bellísima localidad de Laguardia. No solamente en el espacio es ese viaje, sino también en el tiempo: nos vamos más de tres mil años atrás para observar este poblado, habitado entre el 1.200 a.C. y el 250 a.C.

Yacimiento prerromano, por lo tanto. Aquí vivió la tribu celtibérica de los berones, siendo uno de los núcleos de población más importantes. Hablamos de un poblado muy próspero, que fue creciendo gradualmente, con unas fuertes ganadería y agricultura que permitían el comercio. Hasta que un suceso violento, posiblemente un ataque de alguna tribu enemiga asaltó la población de forma trágica, asesinando e incendiando. Los supervivientes decidieron reestablecerse en una colina cercana, lo que acabaría dando lugar a la susodicha Laguardia.

English: This image has been taken from the Lur thematic encyclopedia. The holder of its rights, The Basque Government, has released this encyclopedia under a free license, for its use in a project to enrich the Basque Wikipedia.

Castro de San Lourenço, en Esposende

Viajamos hoy a la zona norte de Portugal, a Esposende, bonito lugar del que ya hemos hablado en este blog.

Esposende es una ciudad costera, aunque en esta ocasión vamos a desplazarnos hacia el interior, hasta llegar al Castro de S. Lourenço, en donde podemos encontrar restos tan lejanos en el tiempo como el siglo IV a.C. A partir del siglo II a.C. se comenzó la construcción de las viviendas (con la tipología de construcciones redondas tan habitual en los castros). El castro estuvo rodeado por tres murallas, de las que también se conservan restos.

Es una excursión que os recomiendo hacer si visitáis la zona: junto con la visita a la localidad de Esposende (no os perdáis su Museo Marítimo, por favor), que debería incluir paseo y disfrute de la gastronomía.

Mola viajar

Los domingos suelo hablar en este blog sobre viajes o destinos de especial interés. Me gustaría hoy daros a conocer una página que, además de ser de dos personas que me caen genial y a las que aprecio mucho, es un recurso maravilloso para aquellos a quienes nos gusta viajar.

La página es -no podría tener mejor nombre- molaviajar.com.

Os invito a visitarla y disfrutarla. Y si además queréis comprar algo en su tienda mejor que mejor.

Peña de Francia, en El Cabaco (Salamanca, España)

No estamos en Francia, aunque sí en la Peña de Francia, ubicada en la llamada Sierra de Francia, al sur de la provincia de Salamanca. De Francia, porque en esa zona se asentó, hace mil años -casi nada- una colonia de franceses cuyos ecos todavía se pueden percibir en los apellidos de los habitantes de la zona: Luis, Griñón, Martín. A su vez, la Sierra de Francia forma parte del Sistema Central.

Añado que esta zona es conocida como Las Batuecas. Como sabréis, «estar en las Batuecas» significa algo como estar distraido, lejos del tema del que se está hablando. Lejos de todo, pues.

Se puede llegar a la Peña de Francia en coche, partiendo de alguna de las localidades cercanas, en donde podemos disfrutar de la rica gastronomía de la zona. Cuando fuimos nosotros, comimos en La Alberca -ya hemos hablado de esa preciosa localidad en este blog- y después iniciamos la subida.

Una subida hasta los 1.727 metros sobre el nivel del mar, que os regalará -ya la propia subida- unas vistas de ensueño. Una vez arriba, además de las vistas -y quizá del frío y la nieve- tenemos el santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia, con su Virgen negra. Además hay una hospedería en donde podéis comer y alojaros.

La Sierra de Francia, reserva de la Biosfera, alberga una variada fauna: cabra montesa, gato montés, meloncillo, tejón. Merece especial mención ese tesoro que es la cigüeña negra. Goza también de una rica flora (con robles) y de multitud de arroyos que dotan al paisaje de vida, belleza y sonido.

Es un lugar estupendo para ir a pasar un día y para disfrutar de los muchos y bonitos lugares cercanos.

De Cruccone – Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=8936992