El aire del (de la) almena, de San Juan de la Cruz

El aire del almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Del, o de la, que de las dos formas lo he visto escrito. Esta estrofa del sublime poema Noche oscura del alma me parece una auténtica joya.

Para Clara.