Mayo (Poesía en Mayo, 12)

No se marchitan los besos
Como los malinches,
Ni me crecen vainas en los brazos;
Siempre florezco
Con esta lluvia interna,
Como los patios verdes de mayo
Y río porque amo el viento y las nubes
Y el paso del los pájaros cantores,
Aunque ande enredada en recuerdos,
Cubierta de hiedra como las viejas paredes,
Sigo creyendo en los susurros guardados,
La fuerza de los caballos salvajes,
El alado mensaje de las gaviotas.
Creo en las raíces innumerables de mi canto.
(Gioconda Belli)

Del salón a la vida real

Ni es la primera vez que pasa, ni será la última. Me da la impresión de que gracias a la tecnología (avance que admiro y agradezco) estamos tan familiarizados con el mundo salvaje que nos creemos, por ejemplo, que una familia de guepardos es tan inofensiva como cuando la vemos en el salón de nuestra casa, así que no vemos peligro alguno en bajarnos del coche con nuestros pequeños para dar un paseo junto a ellos.

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