Esta joya, desgraciadamente famosa en estos días a raíz del desmoronamiento de su ábside, fue construida entre los siglos XI y XII y es un magnífico representante del mudéjar, de ese románico de ladrillo resultado de la mezcla de talentos y espiritualidades cristianos y musulmanes.

Consta de una torre exenta, no muy habitual en estas tierras. Se considera que su función era defensiva, como parte de un complejo religioso-militar templario.
