Escribo este texto horas después de acontecer una desgracia en una ruta hacia Bulnes: una mujer ha fallecido por caída al vacío.
Y me gustaría pediros, por una parte, prudencia (que incluye informarse bien sobre cómo es la ruta, cómo está el tiempo, qué material, calzado y ropa han de llevarse).
Por otro lado, me gustaría también pedir empatía. Al saberse la noticia, se han visto las redes sociales pobladas de referencia a la irresponsabilidad de esa persona, que iba con perro y con brazo escayolado. No es el momento. Y, al menos yo, no sé si esos dos factores imposibilitaban la ruta. Quizá sí, quizá no.