Nunca la uso, y menos aún desde que leí un maravilloso artículo de Ibone Olza sobre el uso indiscriminado de la palabra puta o relacionados (puto, hijo de puta, etc) como insulto.
Pero que os hoy hacer un apunte gramatical. En nuestros tiempos, esta palabra se usaba como adjetivo: la puta puerta o el puto bolígrafo, por ejemplo.
Desde hace unos años, ha pasado a usarse también como adverbio, de un modo que para los que ya tenemos unos años se nos hace extrañísimo: puto cierro la ventana o estamos puto volando, por ejemplo.
Que el lenguaje no es algo estático lo tengo más que claro, pero debo reconocer que este uso se me hace extraño y difícil.