Las escuelas viajeras

En la II República se pusieron en marcha las llamadas Misiones Pedagógicas, que recorrían aldeas y pueblos en una suerte de escuela itinerante. Sin duda, una de las iniciativas más bellas y loables de aquel periodo histórico.

“Somos una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde no hay libros de matrícula, donde no hay que aprender con lágrimas, donde no se pondrá a nadie de rodillas como en otro tiempo. Porque el gobierno de la República que nos envía, nos ha dicho que vengamos, ante todo, a las aldeas, a las más pobres, a las más escondidas y abandonadas, y que vengamos a enseñaros algo, algo que no sabéis por estar siempre tan solos y tan lejos de donde otros lo aprenden, y porque nadie hasta ahora ha venido a enseñároslo; pero que vengamos también, y lo primero, a divertiros”

Manuel Bartolomé Cossio,
Diciembre de 1931.

En Navas del Madroño, un pequeño pueblo de la provincia de Cáceres, a medio camino entre Alcántara y la capital, se encontraron, durante unas reformas realizadas en 2006, material oculto de aquella época; ahora ese material puede disfrutarse en el Centro de Interpretación de las Escuelas Viajeras.

Para India, Rodri, Carol y Javi :*