O poeta é um fingidor, de Fernando Pessoa

O poeta é um fingidor.
Finge tão completamente
que chega a fingir que é dor
a dor que deveras sente.

E os que lêem o que escreve,
na dor lida sentem bem,
não as duas que ele teve,
mas só a que eles não têm.

E assim nas calhas de roda
gira, a entreter a razão,
esse comboio de corda
que se chama coração.

Esta maravilla de Pessoa, desde esta maravilla que es Portugal.

¿Qué deben leer nuestros adolescentes en el instituto?

Hay una cuestión previa a esta, que es aquella que plantea si es o no contraproducente obligar a la lectura. No es la que planteo hoy en este post.

La cuestión que analizamos hoy se refiere a si debemos pedir que lean a los clásicos (y, dentro de aquí, si deben ser versiones adaptadas), o si, por contra, debemos sugerir que lean obras actuales.

  • dificultad: de entrada, y de forma general, las obras actuales son más fáciles de leer que las clásicas, lo cual ayudará a la lectura y a su hábito. Sin embargo, no creo que debamos infravalorar el talento de nuestros chavales: tengo claro que están capacitados para leer, entender y analizar obras clásicas.
  • cultura general: hay una serie de obras que son parte de nuestra cultura (local, nacional, continental y mundial) y que deben sin duda ser conocidas -y, a ser posible, leídas- por un estudiante que completa su educación obligatoria.
  • labor ejemplarizante: diría que es el factor común de la literatura actual para adolescentes: siempre hay una enseñanza y/o una crítica de la que se puede aprender (pienso que este enfoque ejemplarizante es algo que quedará como característica de la literatura de esta época).

En mi opinión, lo ideal sería combinar clásicos y contemporáneos, ya que eso nos permitiría conseguir lo mejor de los dos mundos.

Las alfombras de La Orotava

La Orotava es una localidad situada en la isla canaria de Tenerife. Allí, además de las alfombras de flores, esas obras de arte han habituales en tantos lugares, se hacen también alfombras de ceniza (hablamos de islas volcánicas).

Lo que comenzó siendo una acción de una sola familia, los Monteverde, crear una bonita alfombra de flores para honrar el paso del Santísimo Sacramento, fue rápidamente imitado por otras muchas, y de ahí tenemos las calles alfombradas con flores.

Por otra parte, con motivo de recepciones de importancia (la Marina Española en 1905, el rey Alfonso XIII en 1906), se alfombró con ceniza parte de la Plaza del Ayuntamiento. Algunos años después, en 1919, comenzó a realizarse de forma anual y pasó a formar parte de la procesión del Corpus.

Son unas alfombras de gran colorido y con efectos de perspectiva, y fue iniciado por Felipe Machado. Se necesitan unos 60 días para realizarse. Como curiosidad, indicaré que los dos primeros días duele la espalda de los alfombristas, a partir del tercero ya no se acuerdan de ella (no sé si porque ya no les duele o porque están metidos en los avances alfombriles).

Extensión de la imaginación

De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación.

Jorge Luis Borges