De ferrados y cavaduras

Nos parece lógico que las unidades de medida estén estandarizadas, de forma que sea fácil saber de qué longitud, superficie o volumen estamos hablando. Y llevamos siglos intentando lograr esa estandarización. En concreto, en España, lo llevamos intentando desde antes de ser España: el primero fue Alfonso X El Sabio, en el siglo XIII. Y la que lo logró fue Isabel II, a mediados del XIX.

Lo logró Isabel II, decía, hace casi dos siglos. Pero no del todo: junto con medidas que valen lo mismo aquí que en Palencia, en Galicia -al menos, en Galicia- tenemos medidas relacionadas con la productividad de un terreno (el ferrado, recipiente herrado -para que no sea fácil trucarlo- que puede albergar una cantidad de cosecha) o con lo que cuesta trabajarlo (la cavadura).

Debido a la variabilidad, un ferrado del Morrazo (472 m2) no es lo mismo que un ferrado de, por ejemplo, Mondoñedo (612 m2). Desconocemos si también hay grandes diferencias en la capacidad de trabajo entre los morracenses y los otras zonas, pero no nos extrañaría.

Y como no podía ser de otro modo, este post va para mi suegro Pepe. :*