El padre y los tres hijos

Hace ya mucho tiempo vivían, en las tierras que hoy son de Soria, un padre con sus tres hijos. Los tres jóvenes se llevaban muy mal entre sí, en continuas peleas y disputas. Llegó el día en que el padre se hartó y los maldijo: los tres niños se transformarían en tres montañas, se verían mutuamente, pero no podrían moverse ni pelear. Así fue cómo surgieron los montes Moncayo, Ocejón y Santo Alto Rey.