Juan Pablo II, beato

Como seguramente sabréis, ayer se beatificó a Karol Wojtyla, que fue papa con el nombre de Juan Pablo II. Publico hoy este post porque ayer era el Día de la Madre, y las mamás tienen siempre prioridad :).

Lógicamente, se ha hablado y escrito, alabado y criticado la figura de Juan Pablo II. Aquí os voy a poner algunas frases suyas sobre temas muy diferentes, que creo que nos pueden ayudar a entender el punto de vista de este hombre y de la Iglesia. Seguramente encontraréis algunas muy sorprendentes (las preguntas son mías, las citas -no literales- son de Juan Pablo II):

¿Está la iglesia a favor de la teoría de la evolución o del creacionismo?

El creacionismo es una forma de paganismo; la teoría de la evolución ha demostrado sobradamente que es algo más que una teoría.

¿Debe la religión condicionar la forma de gobernar un estado?

Un estado moderno no puede hacer del ateísmo o de la religión su forma de gobierno.

¿Debería vender la Iglesia sus bienes para dar dinero a los pobres?

Pertenece a la enseñanza y a la praxis más antigua de la Iglesia la convicción de que ella misma, sus ministros y cada uno de sus miembros están llamados a aliviar la miseria de los que sufren cerca o lejos no sólo con lo superfluo, sino con lo necesario.

Este tema -de si la Iglesia debe vender o no sus bienes- es un debate común entre los cristianos (y, curiosamente, entre los no cristianos también) y sin duda daría para un post completo. Posiblemente genera más dinero mantener esos bienes que venderlos, así que quizá la venta no sea una buena forma de ayudar a los pobres.

¿Qué actitud tiene la Iglesia con respecto a la lactancia materna?

En concreto, afirmamos que las madres necesitan tiempo, información y asistencia. Se pretende tanto de la mujer en numerosas sociedades, que no siempre dispone de tiempo para la lactancia y los primeros cuidados. A diferencia de otros métodos de alimentación nadie puede sustituir a la madre en esta actividad natural. Además, la mujer tiene derecho a ser informada correctamente sobre las ventajas de esta práctica, así como sobre las dificultades que presenta en algunos casos. También habría que apoyar y formar adecuadamente a los profesionales de la asistencia sanitaria para que ayuden a las mujeres en estas cuestiones.

He escogido esos cuatro puntos (ciencia, política, economía y lactancia) porque me parecen especialmente interesantes y porque la opinión «oficial» de la Iglesia parece distar mucho de la opinión que la gente de la calle pensamos que tiene la Iglesia.