Poesía

Dominio total de la lengua

En fin, señora, me quedo sin mí, sin vos y sin Dios; sin Dios, por lo que os deseo; sin mí, porque estoy sin vos; sin vos, porque no os poseo.

En fin, señora, me quedo sin mí, sin vos y sin Dios; sin Dios, por lo que os deseo; sin mí, porque estoy sin vos; sin vos, porque no os poseo.
(Lope de Vega) Asombroso, ¿eh?