Ilustración
Arte
Competición de escultura
Os invito a disfrutar de esta competición de escultura, compuesta por unos duelos de nivel insuperable.
Ilustración
Os invito a disfrutar de esta competición de escultura, compuesta por unos duelos de nivel insuperable.
La Coronación (o La Consagración) de Napoleón. Allí, en Notre-Dame, el emperador se hizo coronar por el Papa.
Consiguió uno en inferioridad de condiciones, pero en cuanto estuvo igual que los demás, logró tres. Alguien que se llamaba como él fue un David que casi venció a su Goliat.
Era un bloque de mármol extraído de la cantera de Fantiscritti. El artista Simone de Fiesole lo estropeó, intentando esculpirlo.