Curiosidades
A un disco duro, en la hora de su muerte
En el reino binario de la máquina insensata, donde el eco de datos danza en la nada, un disco duro yace, su lamento eleva, como cantiga de amigo, su triste quebranto.
En el reino binario de la máquina insensata, donde el eco de datos danza en la nada, un disco duro yace, su lamento eleva, como cantiga de amigo, su triste quebranto.