Poesía
Soneto a Cristo crucificado
No me mueve, mi Dios, para quererte,el Cielo que me tienes prometido,ni me mueve el Infierno tan temido,para dejar por eso de ofenderte.
No me mueve, mi Dios, para quererte,el Cielo que me tienes prometido,ni me mueve el Infierno tan temido,para dejar por eso de ofenderte.
Un soneto me manda hacer Violante, que en mi vida me he visto en tanto aprieto; catorce versos dicen que es soneto: burla burlando van los tres delante.