Cerrado por nacimiento

El otro día pasé por un comercio que tenía ese triste cartelito de “Cerrado por defunción”. Y claro, lógicamente todos comprendemos que, por supuesto, cómo no, hay motivos de sobra para cerrar tu negocio cuando se ha ido un ser cercano. Y reflexioné. Reflexioné sobre que todavía es un motivo más poderoso cerrar tu comercio que tus seres cercanos estén vivos. Y necesitan tu tiempo, tu cariño y tu presencia. Por desgracia, sé que no podemos tener los comercios cerrados todos los días para estar con nuestros pequeños (aunque ellos sí pueden estar con nosotros).

¿Qué tal un “cerrado por nacimiento”, “cerrado por enamoramiento” o “cerrado porque quiero estar con mis niños”?

10.000 niños refugiados desaparecidos

Informa la Europol que -al menos- 10.000 niños refugiados se pierden nada más entrar en Europa. Algunos se van con familiares. Pero otros -¿la mayoría?- son captados por redes de tráfico de personas. Al parecer, la mayoría de estos casos se producen en Italia. 

Estremecedor. 

La muerte cuando esperas vida

Hoy comparto con vosotros esta joya de Rosa Zaragoza:

La muerte cuando esperas vida

Te caes, mi ángel. Vacía queda mi alma.
La vida que esperé desalentada.
Te vas tan pronto, hay leche para ti
y todo mi cariño te aguardaba.
Extiendo un manto de rosas y jazmines,
te arropo en tu viaje por las nubes;
te doy mis besos, te envío mis caricias
en este viento tibio de la tarde.

Siempre estará tu recuerdo.
No olvidaremos tu nombre.
Aquí quedamos los tuyos
con los ojos bien abiertos
y la conciencia más fina
para escuchar tu silencio
y reconocer qué nos quieres decir.

Te doy las gracias por este corto tiempo
tan mágico llevándote conmigo,
por tanta luz como has dejado en mí.
Yo sé que continúas tu camino

Siempre estará tu recuerdo.
No olvidaremos tu nombre.
Aquí quedamos los tuyos
con los ojos bien abiertos
y la conciencia más fina
para escuchar tu silencio
y reconocer qué nos quieres decir:

Quizá, que amemos la vida como es,
con todo el entusiasmo y la alegría.

Memorial por el niño no nacido, de Martin Hudáček
Memorial por el niño no nacido, de Martin Hudáček, tomada de http://ardidalanza.blogspot.com.es/2014/11/memorial-del-nino-no-nacido-de-martin.html

Rendimiento académico y clase social

El experimento que os cuento hoy fue realizado por el sociólogo Karl Alexander, de la Johns Hopkins University. Es un experimento realizado con alumnos de los cinco primeros cursos de Primaria. Se les realizaron diferentes tests de lectura y matemáticas. He aquí los resultados de las pruebas de lectura, clasificando a los alumnos por su clase social (alta, media o baja):

Clase
Baja 329 375 397 435 461
Media 348 388 425 467 497
Alta 361 418 460 506 534

¿Qué vemos en esta tabla? Que la diferencia se va incrementando (al menos, en valor absoluto) conforme pasan los años (cada vez los niños de clase alta le llevan más diferencia a los de clase baja). Para arrojar más luz sobre las posibles causas de esta diferencia, Alexander decidió hacer un segundo test, no solamente al final de curso, sino también al comienzo. De ese modo iba a poder saber cuánto mejoraban los niños durante el curso y cuánto mejoraban durante las vacaciones de verano. Y aquí viene lo más interesante del experimento:

Variación durante el curso:

Clase Total
Baja 55 46 30 33 25 189
Media 69 43 34 41 27 214
Alta 60 39 34 28 23 184

¡Anda! A lo largo de los cinco años (columna “Total”) vemos que prácticamente no hay diferencias, sobre todo entre la clase alta y la baja. De hecho, los niños de clase baja aprenden un poco más que los de clase alta. Entonces, si la diferencia no se crea durante el curso… ¿cuándo?

Efectivamente, durante el verano. Veamos la variación durante el verano:

Clase antes de 2º antes de 3º antes de 4º antes de 5º Total
Baja -3.67 -1.70 2.74 2.89 0.26
Media -3.11 4.18 3.68 2.34 7.09
Alta 15.38 9.22 14.51 13.38 52.49

Durante esos cuatro veranos podemos decir que los niños de clase baja no aprenden absolutamente nada (0.26 de incremento), mientras que los de clase alta se disparan (52.49). Es decir, ese incremento de la diferencia a lo largo de los años se fragua en los veranos.

Éstos son los datos. Las conclusiones pueden ser múltiples. Para mí, la razonable es que, si pones recursos (tiempo, material educativo) al alcance de tus hijos, los niños responden. ¿Qué opináis?

Descubrí este experimento gracias al libro “Fueras de serie”, de Malcolm Gladwell (gracias, papás :* ).

El chimpancé pintor

Hoy os voy a hablar de Congo, un chimpancé al que le encantaba pintar. Y no solamente le encantaba, sino que lo hacía realmente bien. Sus obras fueron comparadas con las de Kandinsky y compradas por Miró o Picasso.

Se le dejaba total libertad y se realizaron diferentes experimentos, para comprobar que su obra no obedecía al puro azar. Por ejemplo, si se le interrumpía y, al cabo de un tiempo, se le permitía volver a pintar, continuaba donde lo había dejado. (Como es natural, si se le interrumpía, nuestro artista se molestaba).

¿Sabéis cuál es -a mi entender- el detalle más significativo y uno de los factores que hizo que las obras de Congo fueran excepcionales? Que, saltándose todas las normas habituales de experimentos con animales, el etólogo que llevó a cabo estos experimentos (Desmond Morris) le dejó total libertad en su proceso creativo, como decía. Total libertad: No se utilizaron con él premios (ni, por supuesto, castigos).

¿De verdad no hemos aprendido nada de este experimento? Sin premios ni castigos, un mono crea obras del nivel de los grandes de la pintura.

¿Qué nos pasa con el amor?

Estábamos dando un paseo y yo me paré a atarle a Dani un cordón de la zapatilla. Unos turistas -forasteiros, aquí les llamamos así- que paseaban por allí no perdieron su ocasión de intervenir: “este niño sabe atarse los cordones, que me lo dijo a mí, pero prefiere que se los ate su padre”.

Aproveché para explicarles que seguramente no me quedaba mucho tiempo más de hacer eso. Creo que se quedaron un poco decepcionados; me parece que contaban con que yo aprovecharía su ayuda para atacar a mi hijo. Lo digo completamente en serio.

Me hubiera gustado explicarles también que -si todo va bien- llegará un momento en el que sea Dani el que me ate las zapatillas a mí.

Y ahora reflexiono un poco. Sobre por qué molesta ver a un papá atar las zapatillas a su hijo. O llevarlo de caballito. O por qué molesta ver a una mamá dando el pecho a su niño (hoy ha escrito Patricia Garcés un interesante artículo relacionado). O por qué nos resulta más escandaloso ver una pareja haciendo el amor que ver a una pareja discutiendo.

Y he llegado a la conclusión de que a este mundo le molesta el amor.